Viticultura en la Toscana

Los Viñedos

El viñedo “Le Nuvole” (Las Nubes) se encuentra en La Toscana, a tan sólo unos pocos kilómetros de las murallas de la ciudad de Arezzo y en dirección al distrito de Casentino. Situado a 300 metros de altura sobre el nivel del mar está constituido en su totalidad por plantas de Sangiovese de clones desconocidos y que cargan con más de 65 años de edad a sus espaldas. En la actualidad, la gestión del viñedo es totalmente integral, buscando cosecha tras cosecha la mejor sinergia entre los principios de gestión convencional, gestión biológica y gestión biodinámica. Todos y cada uno de los aspectos vitivinícolas, gracias en parte a lo irrisorio de la dimensión de los terrenos (tan sólo 0,7 hectáreas), se llevan a cabo con precisión quirúrgica y de forma artesanal y respetuosa, valiéndose únicamente de la ayuda de tijeras, útiles de jardinería y… muchísimo trabajo.

La importancia del suelo.

El Terreno

El terreno sobre el que se asienta el viñedo “Le Nuvole” es extraordinariamente particular, convirtiendo a esta colina, de hecho, en algo único: es un terreno franco, con porcentajes similares de arena, limo y arcilla y con una notable presencia de componente pedregoso, compuesto por Alberese y Galestro. El conjunto da lugar a una combinación perfecta entre diversos factores geo-pedológicos que, a través de un profundo estudio de las raíces de este antiguo viñedo acaban por expresarse en la uva en un modo único.

El Viñedo como Ecosistema

Las Ocas y los Patos

Es nuestra intención el considerar y gestionar el viñedo “Le Nuvole” como un auténtico y verdadero microcosmos, una especie de ecosistema a apoyar por derecho propio. Y es por ello que desde el año 2016 se tomó la decisión de gestionar los terrenos con una labranza profunda y únicamente esporádica, manteniendo una vegetación de hierbas constante a fin de limitar la acción corrosiva de las lluvias sobre el terreno y aumentar la biodiversidad ya existente. Y es de aquí de dónde surge la idea de introducir en nuestro pequeño ecosistema un centenar de ejemplares de ocas y patos. Dichos ejemplares, más allá de ser un maravilloso espectáculo para la vista, nos ayudan con el proceso de eliminación natural de las malas hierbas a través del consumo que hacen de las mismas, haciendo así innecesarias intervenciones de tipo mecánico o, incluso peor, químico, a la hora de deshacerse de las mismas. Por otra parte estas aves realizan un proceso de fertilización natural e ininterrumpida, lo que nos ha permitido prescindir del aporte de terceros para poder llevar a cabo este proceso.

El futuro

La nueva apuesta

A la vista del entusiasmo surgido a raíz de los resultados conseguidos con el viñedo “Le Nuvole”, dónde surgió todo, hoy “El Podere” ha plantado también sus raíces en el corazón de Montepulciano. Estábamos buscando un contexto con características únicas pero que al mismo tiempo fuese diferente respecto a aquel qué había sido nuestro punto de partida y, después de haberlo encontrado, tomamos la decisión de plantar otro pequeño viñedo. En esta parte la tierra es dura de trabajar, las pendientes son pronunciadas y la radiación solar puede llegar a ser extrema en ciertos días de verano. A pesar de no tener la certeza de lo que nos deparará este nuevo viñedo y de si estará a la altura de nuestras ambiciones, decidimos apostar por él igualmente. Esto es suficiente para afirmar que nuestros viñedos se gestionarán y entenderán con la misma filosofía productiva de siempre, una filosofía que nos identifica y en la que nunca dejaremos de creer.